Comunicado.

«Quiero empezar con un comunicado especial: he llegado a la conclusión de que te quiero.» -Mario Benedetti.

Que si, que te quiero y tú lo sabes, te quiero y lo sé porque aun cuando tengo miedo de quererte, te quiero, porque aun cuando no quiero, te quiero, y aun sin quererte, te quiero sin querer.

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Asperger.

Tiene asperger.

(Trastorno del comportamiento que afecta la capacidad de socializar y comunicarse correctamente.)

Se enamoró de mi, su primer y único amor por lo que me dicen.

Su amor es tan tierno y a la vez tan rígido.

A veces me abraza y otras veces me empuja.

A veces me detesta y otras me anhela.

y aunque el no lo crea tenemos demasiadas cosas en común, una vez me dijo que el era como un leopardo con círculos y yo uno con franjas, de la misma especie, tan parecidos pero tan diferentes.

Entiende el amor como una computadora, y siempre me manda notitas aduladoras, como quisiera que me pudiera hablar a la cara de la misma manera, de la misma forma.

Sempiterno.

Eres de esas personas que te dan ganas de conocer, saber todos sus secretos, entender la razón de su mirada, y el porqué de su sonrisa.

Desde la primera vez que tus ojos se cruzaron con los míos, no había ni un solo lugar en el que no buscara tu presencia.

Me conociste, y te diste cuenta que era todo lo que querías, y yo al conocerte supe que eras todo lo que necesitaba.

Me gustaste, tu forma de actuar y tu manera de pensar fue lo que me condujo al borde del acantilado de tu sonrisa.

Pensaste, que no eras suficiente para mi, sin saber que eras todo lo que estaba esperando.

Me marcaste, de una manera tan pura y tan sutil que solo pude notar tu marca hasta después de que te fuiste.

Espere, a que volvieras y me dijeras que lo nuestro sería eterno aun siendo etéreo.

Perdí, todas mis barreras se derrumbaron cuando me di cuenta de que por ti lucharía en cualquier batalla aun sabiendo que perdería la guerra.

Ganaste, mi corazón cuando me dijiste que querías arreglarlo y que sabías que solo tú podías darme lo que estaba buscando.

Arreglamos, cuando ambos admitimos que había algo más allá de nuestra voluntad que no nos dejaba separar a pesar de lejos brillar.

Admitimos, que nos queríamos.

Brillamos, porque lo nuestro será eterno más allá del misterio y de lo sempiterno, aunque nosotros seamos etéreos y lo nuestro no dure más que este simple verso.

La marca.

Te acompañe ese día aun sabiendo que perdería, mi corazón, mi tiempo o la razón.

Duele tanto el ser honesta, pero tengo que hacerlo; tú que sin pensar lo que pasaba por mi cabeza me decías que no me preocupara que no dolía, que tan equívocado estabas.

Tú marcabas tu piel, sin saber que ese día marcarías mi alma, me dolía, sentir como las barreras que había construido al rededor de mi corazón perdían su fuerza y se derrumbaban con cada una de tus caricias.

Me dolía el saber que te quería, y que te quería tanto que ese día me prometí a mi misma que haría lo que fuera con tal de mantener ese semblante en ti y sin cambiarte, repararte.

Hoy se que perdí, porque en mi vida, vida, tú dejaste tu marca.